viernes, 4 de junio de 2010

El fenómeno del ser y el ser del fenómeno.

La aparición no es de un ser distinto de ella, posee un ser propio cuyo ser es el aparecer del fenómeno. El fenómeno es lo que se manifiesta, el ser también es manifestado, de modo que debe haber un fenómeno del ser que pueda ser descrito, esta descripción es inmediata como: náuseas, dolor , etc. De modo que la ontología es la descripción de lo inmediato. Husserl ha establecido que siempre se puede ir más allá del fenómeno en relación a su esencia (reducción eidética) y Heidegger cuando se refiere a la “realidad humana” dice que es posible siempre trascender hacia esencia como transito del fenómeno hacia su ser.

El conjunto “objeto-esencia” es la noción de un todo organizado, de modo que la esencia no está en el objeto, sino más bien, está en la serie de apariciones que lo develan. No se puede admitir que la esencia está en el objeto que percibimos como un todo organizado, puesto que la razón de apariciones que forman el todo es la esencia del objeto. Pero el gran problema es saber cuál es el ser del objeto. No podemos concebir al ser como una cualidad de un objeto que lo hace distinto de otro, menos considerar que el ser es la razón de la serie de apariciones que develan la esencia del objeto. El ser no remite ninguna significación, ya que si definimos al ser como una presencia, estamos dejando de lado a la ausencia, y ser es presencia por que está y es ausencia por alguien que estuvo y que ya no está. De este modo el ser no está en los objetos, ni menos en la existencia de éstos, sólo podemos definir su manera de ser diciendo es. Al decir es, no se enmascara ni se devela el ser, ya que sería absurdo tratar de aprehender al ser. El fenómeno es un conjunto de cualidades que se da en un aparecer de modo que existe, pero no designa a su ser, sino que a sí mismo de modo que es algo develado. En cambio del ser podemos inferir que el ser es un “ser para develar”, es la condición de todo develamiento. Para entender que quiere decir Heidegger cuando dice: hay que ir más allá de lo ontológico. Debemos tener claro que siempre podemos ir al “ser-silla”, al “ser-mesa”, pero en la medida que voy al “ser de algo”, dejo de ir al fenómeno, ya que el fenómeno es lo que está develado, y el ser es siempre un “ser para develar”. Por lo tanto, ir a lo ontológico es decir vamos al ser-fenómeno y no al fenómeno, de modo que entendemos por fenómeno al aparecer en cuanto algo se devela, y el “ser-fenómeno “como el develar de algo que aparece.

Sin embargo, no se ha podido reducir el ser del fenómeno al fenómeno de ser, ya que el ser del fenómeno no implica la condición de develamiento, y el fenómeno del ser implica el develar en cuento algo aparece. El fenómeno de ser es explicado mediante la intuición subjetiva del aparecer de algo, mientras que el ser del fenómeno es reducido a conceptos en relación a que aparece, pero aún así, no ha podido la razón por sí sola, dar una repuesta o acercamiento al ser. De este modo se hace imposible reducir al fenómeno del ser, al ser del fenómeno. Se considera al fenómeno del ser como “ontológico”, pero o ontológico desde que es un requerimiento de ser. Elige en que fenómeno, un fundamento transfenoménico.

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